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El poema de Diego Armando Maradona

“Reconozco que la noche me gusta, pero nos gusta a todos, eh. Especialmente a los que jugamos al fútbol porque tenemos mucha facilidad de movimientos con el propio cuerpo y eso nos hace muy buenos danzarines. Ese es el fundamento por el cual a casi todos los jugadores de fútbol nos gusta la noche y el baile. Manteniendo el equilibrio un par de salidas no pueden dañar a nadie pero nunca cambiaría una noche de joda por un partido de fútbol”, respondió el Pibe de Oro unos veinte años atrás cuando un periodista le preguntaba acerca de su pasión por las discotecas. Es cierto que a la mayoría de los jugadores de fútbol profesional les encanta salir de noche a bailar porque tienen muchas ventajas comparándolos a cualquier otro fiestero. Además de bailar bien tal cual lo subraya el entrenador actual de la selección argentina, son recibidos como reyes por los propietarios de los boliches, tienen cervezas a voluntad y, utilizando el lenguaje de los jóvenes rioplatenses, tienen “a todas las gatas”.

Muchos se perdieron en la noche las noches europeas

Sin embargo, después de una noche endiablada los atletas tienen que estar en condiciones físicas óptimas para dar lo mejor de sí en la cancha. Esta transición no todos los futbolistas supieron, saben y sabrán hacerla. De hecho muchos se perdieron en las noches europeas, y nunca consiguieron recuperar sus niveles de antaño. Los ejemplos más cercanos son los brasileños Ronaldo, Ronaldinho y Adriano. El primero pudo alternar muy bien las salidas y…los restaurantes de lujo de Madrid y Milán. Ahora volvió a Brasil, y juega en el Corinthians de São Paulo, anotó algunos goles en el último Brasileirao (campeonato de Brasil) sin nunca perder sus costumbres fiesteras y cometiendo algunas locuras nocturnas muy comentadas por los periodistas paulistas. El segundo, todavía no desapareció completamente del primer plano, pero pasó de “Balón de Oro 2006” a suplente en el Milan AC. Todos nos acordamos de estos enganches que dejaban a los defensores sin reacción cuando jugaba en el FC Barcelona, de su puntapié goleador frente al Chelsea en la Liga de Campeones, y ahora se queda sentado 90 minutos mirando a sus compañeros desempeñándose, pensando quizás en la noche que viene. El problema del tercero es aun más complejo, Adriano cuando era joven vivió en una favela de Rio de Janeiro donde algunas plagas como la droga y el alcohol se propagan rápidamente. Él se emborrachaba frecuentemente, pero el fútbol lo ayudó a salir de ahí, e Italia fue su destino europeo. Durante seis años no tuvo ningún problema hasta que en 2007 el abuso de alcohol se introdujo de nuevo en su vida, y su nivel de juego empezó a decaer. En este momento jugaba en el Inter de Milán —otra vez la misma ciudad—, de ahí se fue a jugar al São Paulo FC y después al Flamenco, recuperando en parte sus talentos de goleador, igualmente ya no puede jugar un partido entero. Los tres “crack” brasileños citados forman parte de la larga lista de jugadores que abandonaron su inmenso talento en las discotecas, y para recuperarlo no hay otra solución que luchar.

Maradona, una excepción notable

Está claro que existen algunos futbolistas que no aprecian mucho las salidas de noches porque ya tienen esposas, hijos o porque simplemente prefieren dormir. No obstante, son extremadamente raros los que pueden alternar las dos cosas haciéndolas bien. El mejor ejemplo de esta raza de jugadores es encarnado por Diego Armando Maradona. El pródigo argentino nació el 30 de octubre de 1960, y creció en Villa Fiorito, una villa miseria situada en el sur del Gran Buenos Aires.  En 1969 logró integrar las divisiones inferiores de Argentinos Juniors, un famoso equipo argentino, y siete años más tarde su talento increíble le permitió debutar en primera división. De ahí en adelante, escribió su propia historia o mejor dicho su propio poema, y para contarles mejor su vida, una linda poesía vale más que un largo cuento:

“Él es una persona que nació sin nada
Él nació en Buenos Aires en una villa miseria
Él logro jugar a tan solo 16 años en primera
Él nunca se imaginaba jugar en Boca
Él y su talento lograron que su sueño realidad se haga
Él nunca le dijo no a la camiseta argentina
Él tenía miedo de responder a las sirenas del Barcelona
Él se dio cuenta rápidamente que otro mundo era Europa
Él y sus caños martirizaron a todas las defensas de la Liga
Él jugo un mundial que iba a cambiar su vida
Él y su mano de Dios quedaron para la historia
Él fue contratado por el Nápoles de Italia
Él ahí encontró la gloria
Él también en ese club empezó su decadencia
Él conoció a la mafia napolitana
Él fue suspendido por un test antidoping positivo a la cocaína
Él desde entonces cayó en la droga
Él intentó volver jugando para el Sevilla
Él de su intento no vio resultar nada
Él y su carrera internacional terminaron en los Estados Unidos de América
Él volvió a Argentina para tres años de despedida futbolística
Él y su peso fueron una incógnita
Él vio el rumbo de su vida cambiar como en una pesadilla
Él por suerte tenía gente que lo amaba
Él sobre todo tenía gente que lo adoraba
Él vio que en su nombre fue creada una iglesia
Él en 2008 fue nombrado entrenador de Argentina
Él en una conferencia de prensa le dijo a algunos periodistas “chúpenmela”
Él así desató la polémica
Él igual clasificó a su país para el Mundial de Sudáfrica
Él merece un poema porque él es un poeta
Él, es DIEGO ARMANDO MARADONA”

Maradona tiene un don que lo hace especial, y en eso todos los argentinos concuerdan. No es por nada que el gol que anotó con la mano en el partido por los cuartos de final del Mundial 1986, es recordado como la “Mano de Dios”. En ese partido histórico también anoto el gol más impresionante de todos los tiempos según numerosos observadores entre ellos el reconocido periodista uruguayo Víctor Hugo que narró el gol de esta manera: “Ahí la tiene Maradona, lo marcan dos, pisa la pelota Maradona. Arranca por la derecha el genio del fútbol mundial. Puede tocar para Burruchaga… Siempre Maradona. ¡Genio, genio, genio! Ta, ta, ta, ta, ta … ¡Gooooooool gooooooool! ¡Quiero llorar! ¡Dios santo, viva el fútbol, golaaaazo! ¡Diegoooool! ¡Maradona! Es para llorar, perdónenme, Maradona en recorrida memorable, en la jugada de todos los tiempos, barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés, para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina? Argentina 2 – Inglaterra 0. ¡Diegol, Diegol!, Diego Armando Maradona. Gracias, Dios. Por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2 – Inglaterra 0”.  El partido termino con un gol anecdótico de Gary Lineker para Inglaterra. En ese Mundial 1986 que tuvo como teatro México, el equipo albiceleste salió triunfando y los jugadores fueron recibidos como héroes en el Aeropuerto de Ezeiza. Pero Maradona fue el más aplaudido.

Unas polémicas que pueden alterar la imagen del personaje

También Maradona tiene un mal carácter como lo prueba la agresión al jugador vasco Sola en la final de la copa del Rey en 1984 cuando Barcelona perdió 1 a 0 contra el Athletic de Bilbao y así desencadenó un batalla campal al final del partido delante de los espectadores sorprendidos y las principales autoridades españolas escandalizadas.  A Maradona después de esos incidentes le impusieron una sanción que le impidió jugar en España por tres meses. Además el argentino estuvo involucrado en numerosos litigios judiciales. En 1994 agredió después de un partido a algunos periodistas que le hacían preguntas sobre sus relaciones con la Mafia Napolitana. Uno de sus mayores litigios fue cuando se negó a reconocer la paternidad de su hijo llamado Diego que tuvo con Cristiana Sinagra. En 1992, se confirmó después de los rechazos de Maradona para someterse a la prueba ADN, que era bien el padre. A pesar de eso nunca el ex futbolista lo reconoció como su hijo, solo aceptó el hecho. Maradona tiene dos hijas que adora, llamadas Dalma y Gianina, que siempre evoca cuando cita a las personas que lo ayudaron a salir del problema de las drogas. Otro de sus problemas es con el fisco italiano, a quien le debe más de 34,2 millones de euros acusado de evadir impuestos durante sus últimos dos años en Nápoles. Sin embargo, el periodista Gianni Miná expresó que los directivos del S.S.C. Napoli les dijeron a varios de los jugadores que hicieran dos contratos, uno como futbolistas y otro por la explotación de su imagen. El Tesoro interpretó esto como evasión, y como Maradona no pidió un amparo como hicieron varios de sus compañeros y existía una ley que con los años aumenta en forma importante el monto adeudado, la deuda alcanzó la suma actual. Esta situación llevó a que, tras un paso por Italia en junio de 2006, la policía le secuestrara dos relojes valuados en 10 mil euros como parte de pago de la deuda. La última polémica fue cuando el miércoles 14 de octubre después de la calificación de Argentina para el Mundial de Sudáfrica 2010, tras ganarle de visitante a Uruguay 1 a 0 en el Estadio Centenario, Maradona hizo algunas declaraciones algo particulares “insultando” a los periodistas que tanto lo habían criticado. Éstas hicieron noticia en el mundo entero y las críticas fueron muy duras en todas partes pero sobretodo en Argentina. El diario La Nación le respondió al entrenador de la selección de esta forma: “Provocante, insolente. La peor versión de una personalidad que no logra encontrar un equilibrio. Esas groserías van a hacer la vuelta del mundo aumentando su vergüenza”. El diario más leído, el Clarín, afirma que “Maradona explotó y refuerza las interrogaciones sobre su futuro”. Fue defendido por Julio Grondona, el presidente de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), quien declaró que “la situación de Maradona es algo particular, y no creo que hay un periodista que pueda decir que Maradona no lo hace vivir”.  Viendo las reacciones internacionales, Joseph Blatter, el presidente de la FIFA anunció el Viernes 16  que se abrió un proceso disciplinario contra Diego Maradona porque “según el artículo 58.a, cualquiera que atenta a la dignidad de otra persona por sus actos o sus palabras merece una sanción”.  Igualmente Maradona dijo que no iba a pedir disculpas a “periodistas anti-Argentina”. Esperando una muy hipotética reconciliación, se siguen vendiendo las remeras donde está escrito “que la sigan chupando”, firmado Maradona.

Esta polémica demuestra que Maradona sigue siendo uno de los personajes más famosos del planeta y está claro que sus declaraciones nunca pasan desapercibidas, aunque en este caso no sean disculpables. Como lo dijo él mismo: “Sólo les pido que me dejen vivir mi propia vida. Yo nunca quise ser un ejemplo”. De todas maneras Maradona se merecía un poema por lo que fue, y por lo que es: un poeta que dice lo que piensa, y hace lo que dice.

Maurice Neyra
Foto: Juan Manuel Robledo (CC)

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