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Fútbol boliviano: ¡Mucho más que una pasión!

Un poco de historia

La historia del balompié en Bolivia es una saga en la que los sinsabores tuvieron mayor efecto que las alegrías; salvo algunas veces en las que estuvimos a punto de tocar el cielo con las manos.  En marzo de 1963, por ejemplo, Bolivia tuvo una de sus citas con la gloria cuando le tocó organizar el Campeonato Sudamericano en La Paz y Cochabamba. Ya vistiendo la tradicional camiseta verde, una nueva generación de “cracks” se preparaba para darle al país uno de los momentos de mayor orgullo en la historia del fútbol. Con grandes figuras del fútbol boliviano como ser Víctor Agustín Ugarte, Wilfredo Camacho o Ramiro Blacutt, la selección consiguió un trofeo que mereció ganar.  Bolivia 5 – Brasil 4, fue el marcador que conquistó la Copa América.

La apertura de la Academia Tahuichi en 1980, fue asimismo, clave para la historia del fútbol boliviano. Pues de ahí surgirían los mejores jugadores bolivianos de los años 80-90.

“Esa Academia Tahuichi es una verdadera escuela de fútbol y de vida que ustedes han establecido en esta ciudad de Santa Cruz de la cierra”, declaró Josep Blatter, presidente de la FIFA.

En las eliminatorias para en mundial del 93-94, el fútbol boliviano tuvo un encuentro con la historia: ¡Bolivia se fue al mundial! La clasificación fue de la mano de una selección joven y nueva -resultado de la Academia Tahuichi-; como también de Xabier Azkargorta, un español que fue escogido como director técnico con escepticismo, pero que fue sin embargo, quien hizo el milagro.

Este momento histórico del fútbol nacional propició la unidad del país, convirtiéndose así en un verdadero sinónimo de cohesión nacional;  en un contexto en el que no importase la lengua, el color, la región, ni la visión política. Así pues, cantando victorias y asumiendo derrotas, el país entero estuvo al lado de su selección con la Copa del Mundo ’94.  Si bien la selección boliviana no fue finalista, le dejó un buen sabor a sus hinchas, guardando en la memoria instantes de gloria y de felicidad.

El Subcampeonato Sudamericano en 1997, fue el último gran logro de esta selección. Lo que dejó sembrado el milagro de la Academia Tahuichi no dio más frutos, y el fútbol boliviano se fue de picada. Así pues, Bolivia se ubica en el continente sudamericano como una selección pequeña, no significativa; pero dentro de los equipos chicos Sudamericanos es sin duda, la federación que más logros internacionales ha obtenido. Lo que no hay que olvidar, es que el fútbol estuvo en el corazón de hasta aquellos bolivianos que nunca jamás se habían acercado a este deporte, pues la selección fue capaz de hacerlos sentir orgullosos de ser bolivianos, propiciando unidad, seguridad y ese sentimiento de volver a creer…

Las eliminatorias del Mundial Sudáfrica 2010: ¿Un resultado positivo?

El delantero Joaquín Botero anotó un total de ocho goles durante las eliminatorias del Mundial Sudáfrica 2010. Foto: Elaloon (CC)

Han pasado 16 años ya, desde que Bolivia clasificó por última vez al mundial. Habiendo quedado ya muy lejos el sabor de la clasificación, el equipo verde decidió hacer un plan de cambio para las eliminatorias sudamericanas para Sudáfrica-2010. Se empezó convocando jugadores más jóvenes y haciendo periodos de entrenamiento más seguidos. También hubo cambios de organización y reglamentación a nivel de la liga y sobre todo en las inferiores, garantizando así mejores resultados en el futuro.

Todo esto tuvo resultados bastante positivos en estas eliminatorias, pues Bolivia tuvo excelentes resultados de local, como el 2-0 contra Perú o el 4-2 contra Paraguay. Así como también los emblemáticos 6-1 contra Argentina y el 2-1 contra Brasil.

De esta manera, la selección boliviana demostró que cuando se enfrenta a un grande se convierte
 en un equipo fuerte y difícil de batir.

“Cada gol de Bolivia era un puñal en el corazón” dijo Maradona tras la conferencia de prensa que tuvo lugar después del partido de las eliminatorias del Mundial Sudáfrica 2010 en el que Bolivia le ganó a Argentina con un marcador de 6-1. Resultado que sorprendió hasta a los más optimistas.

Asimismo, en la penúltima fecha de dichas eliminatorias, Brasil no consiguió romper con el tabú de vencer a Bolivia en la altura, al caer 2-1 el pasado domingo en la ciudad de La Paz. Aunque este resultado no tenía repercusión alguna en la ya asegurada clasificación brasilera.

Bolivia, a estas alturas, ya no tenía oportunidad alguna de alcanzar la clasificación al ecuménico. El equipo verde ingresó entonces a la cancha del estadio Hernando Siles con toda tranquilidad. Sin embargo, fueron dueños del balón desde el primer minuto de juego. Nadie se lo esperaba, pues el único deseo de la selección era aquel de eludir el último lugar en la tabla de posiciones y al mismo tiempo alegrar a una hinchada  un poco desilusionada por los últimos resultados.

Estos y otros instantes de emoción y pasión futbolística, denotan un resultado positivo del plan de cambio del onceano boliviano. Sin embargo, a Bolivia le sigue faltando “el centavo para el peso”; es decir que el equipo que no alcanza aún la madurez necesaria para estar a la altura mundial. Si bien vamos por buen camino, no se puede negar que aún nos falta bastante por recorrer.

Es mucho más que fútbol…

Hoy en día, el fútbol es visto por muchos analistas de ciencias sociales como el nuevo “opio del pueblo”: En la cancha, se comparten sueños, emociones y pasiones, que entre tristezas y alegrías generan unidad nacional. Gritos efusivos de millones se vuelven una sola voz, y con un gol, todo lo malo se olvida…

Como ilustración histórica de esto, es preciso recordar, que a sabiendas del poder psicológico y social que el fútbol ejercía en la sociedad, Videla instrumentalizó de manera muy inteligente el Mundial del ‘78 para esconder los trapitos sucios de la dictadura en Argentina. Para las buenas memorias, los 3 goles que le dieron la Copa del Mundo al equipo albiceleste, jamás podrán ser evocados como una conquista histórica completa, pues las exclamaciones que hacían goce de cada gol encubrían las atrocidades de la dictadura. Así mismo, diversos litigios económicos políticos y territoriales se transponen en la cancha en muchas oportunidades. Cuando a Perú y a Chile les toca pelearse el balón, por ejemplo, en el fondo siguen peleando viejas querellas territoriales.

No es de sorprenderse entonces, que aunque no haya tenido impacto alguno en la clasificación, los bolivianos jugaran en la cancha el honor y el orgullo patrio al ganarle a “los grandes”. En este caso cabe destacar los 90 minutos de las eliminatorias contra Argentina, pues este partido fue motivo de mucha más alegría que el partido contra Brasil. Esto por dos factores: primero, la selección argentina no perdió frente a un gran equipo de fútbol como es el suyo. No se trataba de Francia o Brasil, eran los “bolitas”, aquellos que migran a Buenos Aires ocupando los puestos más sacrificados del mercado laboral y que con frecuencia son discriminados. Y por otro lado es preciso recalcar que no fue un gol, no fueron 2, ni fueron 3, pero fue nada más y nada menos que media docena de goles la que definió el marcador.

Bajo esta mirada, el fútbol es sin duda, (y mucho más aún en América latina) un importante medidor sociológico de la autoestima de una población. Es impresionante, pero el estado de ánimo de un país puede cambiar con un gol de menos o un gol de más. Así pues, partidos como estos, pueden reafirmar la identidad boliviana. En este caso, es interesante ver cómo resultados en el fútbol pueden además ser una forma de canalización de la discriminación o de una integración no lograda. Cabe recordar igualmente, que el fútbol le es inherente a la sociedad argentina, por lo que este acontecimiento fue de gran impacto en el sentir colectivo de su sociedad.

“La selección sufrió una paliza histórica”, “Miércoles negro”,  “Bolivia humilla a Argentina”, fueron los titulares de la prensa internacional que retrataban la tragedia nacional que significó este partido para el pueblo argentino. Pues es cierto, la superioridad que el argentino venía construyendo con los años  frente al boliviano, quedó por los suelos. Los jugadores del equipo albiceleste que entraron a la cancha muy seguros de ganarles a los “cabecitas negras” (como llaman despectivamente a los bolivianos), quedaron seguramente bastante decepcionados.

Sin duda alguna, un gol o un partido están lejos de cambiar la situación lamentable por la que transita hoy Bolivia tanto a nivel económico, político, como social, pero sí su construcción identitaria. Hoy, el estado de ánimo de estos, es otro. Así, de alguna manera, prácticas como el fútbol, se traducen en un paliativo a numerosas insatisfacciones sociales y económicas de un país, ayudando al menos, a recuperar el ánimo y propiciando alegrías.

Un juego, como el fútbol, resultó pues mucho más que una pasión. Resultó ser una herramienta de reivindicación tan fuerte, que hoy el boliviano, al saberse competitivo frente a “los grandes de Sudamérica”, sabe también que es un ciudadano con potencial para un futuro mejor…

Catalina González

6 commentaires

    Un agradecimiento especial para kenji Gemio, un grande del fútbol, por haberme guiado para hacer este artículo posible.

  • Cata, tu artículo describe muy bien el efecto que tiene el deporte en el fortalecimiento de la identidad nacional. De hecho, sucede de manera similar en Venezuela con nuestra selección « La Vinotinto ». Sin embargo, considerando que Bolivia quedó de penúltima en las eliminatorias, pienso que te fuiste algo lejos al sugerir que el resultado fue positivo.

  • Respondiendo al comentario de rafael, yo creo que siendo venezolano no estas muy al tanto de como esta nuestra seleccion ni los animos entre nosotros, es obvio quedando penultimos obviamente no es lo mejor de lo mejor!! pero el punto de este articulo, comparando con las antiguas eliminatorias ganarle a brasil y argentina era pues imposible, incluso perdimos los bolivianos de local, esta eliminatoria nos dejo alegrias memorables en comparacion a las anteriores eliminatorias . Yo creo q hay q ver mas allá de los resultados en la tabla de posiciones, habia q estar ahi, en los partidos gritando y sonriendo para entender la alegria q tuvimos al ganarle a Argentina asi.

  • A mi personalmente me gusto mucho el articulo…precisamente se trata de mostrar que el futbol es mucho mas que la simple tabla de posiciones, que tiene un significado mas profundo para las personas…
    bueno y ademas me parecio muy interesante leer la historia (muy bien narrada)de un equipo que no se conoce mucho
    :)

  • Te cuento que hay un futbolista del club Bolivar que esta jugando en Francia solo por informacion^^ …estara aca todo el año es: Rodrigo Vargas^^!!! Asi que ahora podemos hablar de una abertura para el futbol boliviano al mundo…;)

  • Estoy completamente de acuerdo con la importancia que tiene el futbol con respecto a la construccion de la identidad de un pais, iria hasta mas lejos al decir que en Ecuador el futbol sirvio de instrumento para la consolidacion de un discurso politico que giro entorno al fortalecimiento de la autoestima del pais!

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