Mural

“¡Oruro, tierra de amor y de CARNAVAL!”

Carnaval de Oruro, Bolivia. Foto: OVRL (CC)

“Entre los Andes de América del Sur, alegre canta

nuestra juventud, donde los sueños se tornan realidad… »

Oruro, también conocida como la Capital boliviana del folklore, es cada año sede de una de las celebraciones de Carnaval más importantes del país.  Esta ciudad boliviana enclavada en los Andes a más de 3 700 m.s.n.m., escenificó el pasado 13 de febrero el desfile más esperado por todo boliviano motivado por el misticismo, la festividad y la alegría de estas fechas.

Los orígenes del Carnaval de Oruro remontan a las épocas pre-colombinas en las que diversas comunidades le rendían culto a la Pachamama¹ con ritos, ofrendas, y otras manifestaciones culturales. Con la llegada de los españoles se prohibieron dichas prácticas.  Empero, éstas continuaron realizándose bajo los disfraces de la liturgia católica. De esta manera se integraron las divinidades andinas en imágenes cristianas que eran veneradas cual si fueran parte de la cosmovisión andina. Así pues, hoy quedan en estas festividades las secuelas del pasado que hacen de Bolivia lo que es: Un país de sincretismo y mestizaje, en el que se vive y se siente día a día la multiculturalidad.

Foto: Marco en Stephanie (CC)

En este sentido, hoy el objeto de culto del carnaval es la “Virgen del Socavón” que es venerada por muchos y tiene una connotación muy importante en las festividades del Carnaval.  En Oruro particularmente, la mamita del Socavón es asimilada —por influencia de la Iglesia Católica— a la madre tierra, a la que se veneraba mucho tiempo atrás. Así pues, los más creyentes y devotos celebran el carnaval en honor a la virgen, mientras que otros —no creyentes— se contentan regocijándose en una fiesta en la que reina la alegría, haciendo gala de su cultura y sobre todo, de su identidad.

Foto: Leo Caobelli (CC)

El Carnaval se vive y se siente en todo el país alrededor de estas fechas. Niños, jóvenes y adultos salen a las calles para las tradicionales “mojazones²” en las que todos sin discriminación acaban mojados de pies a cabeza. Sacando mangueras de las casas hasta las calles, sorprendiendo a algunos con baldes de agua o con los —un poco más doloroso— globos de agua, se arma el ambiente carnavalero entre conocidos y desconocidos.  En los diferentes cantos del país reina la alegría, y al son de las tradicionales Bandas,  vuelan por entre la gente espuma de carnaval, globos, serpentinas y mistura.Asimismo, todas las ciudades tienen innumerables celebraciones en las que expresan su cultura y la alegría de vivir. Los festejos de Carnaval en  Tarija y Santa Cruz son emblemáticos del oriente boliviano. Dichas ciudades, conocidas por la belleza de sus mujeres, le ponen mucho énfasis a los grandes corsos apoteósicos en los que se escoge a la Reina del Carnaval.

Foto: Szymon Kochanski (CC)

El carnaval de Oruro va más allá. Más que una fiesta, es un espectáculo en el que intervienen alrededor de 50 000 bailarines y 10 000 músicos interpretando una variedad de bailes folklóricos que representan a las distintas culturas del país. Durante más de 20 horas continuas, los artistas se extienden a lo largo de una larga ruta transitando toda la ciudad ante más de 400 000 espectadores de todas partes del mundo.

Foto: Szymon Kochanski (CC)

Con un carácter fuertemente histórico, más de 20 tipos de danza (como la morenada, llamerada, tobas, caporales, tinku, suri sicuri), son interpretados durante la entrada. Mitos, símbolos, leyendas, ritos y tradiciones se vierten en las coreografías, en las vestimentas, en la música y en la poesía. Los “caporales”, por ejemplo, se originan en la tradición cultural afro-boliviana, en la que se ridiculiza al capataz que sometía a los esclavos negros de la región de los Yungas en la ciudad de La Paz.

El carnaval de Oruro tiene pues como fuente de inspiración artística el pasado del país que trae al presente la voz de las culturas originarias. Es por eso  que el carnaval de Oruro se ha convertido en la celebración anual más grande y más renombrada de Bolivia, lo que incluso le ha valido el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

Foto: bjaglin (CC)

Esta manifestación cultural es de gran importancia puesto a que constituye un proceso intangible de culturalidad. No hay cumpleaños, navidad, o año nuevo, que estén cerca de tener la importancia del carnaval en este país. En esta fiesta, jóvenes y adultos, ricos y pobres, hombres y mujeres son uno solo para celebrar este día de júbilo y de jarana, pero sobre todo, de orgullo nacional que se plasma en el calor humano que derrochan sus diferentes celebraciones.

Así pues, Oruro alimenta y fortalece la identidad nacional, nutriendo con su rostro de regodeo, danza y música al patrimonio cultural de Bolivia y el mundo…

¡Qué Viva el Carnaval!

¹ “del aymara y quechua pacha: tierra y, mama: madre -es decir « Madre tierra ». Es la gran deidad entre los pueblos indígenas de los Andes Centrales de América del Sur.
² Del verbo mojar,  designa los juegos con agua  en estas fechas.

2 commentaires

    Espero poder ir algún día, me encantan las fotos, Cata!

  • Lindaaa!! pa que vean que no solo Rio existee!!! ;)

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