Grupo Casino: ¿víctima o cómplice de la estanflación venezolana?

Conferencia del 31 de marzo de 2010: Présentation du Groupe Casino.
Tu opinión sobre la conferencia:
A principios de este año, la cadena de supermercados Éxito fue acusada por el gobierno venezolano de aumentar de manera especulada los precios de sus productos. Éxito, en ese entonces filial del conglomerado francés Casino, fue expropiado por el gobierno, quien más tarde se hizo propietario del 80% de las acciones que Casino tenía de la filial. Por lo tanto, no es sorprendente que durante la visita del grupo Casino a nuestra institución el pasado 31 de marzo, detalles acerca de la presencia de la multinacional en Venezuela hayan sido omitidos de la presentación.
La supuesta subida especulada de los precios fue una reacción frente a la devaluación de la moneda venezolana (el bolívar) el pasado 8 de enero. Con la inflación en 25,1% y el crecimiento económico en -3,3% (2009), el país se encontraba en estanflación: recesión e inflación simultáneamente. Así fue como en enero Hugo Chávez anunció que devaluaría el bolívar 50%. La tasa de cambio pasó de 2,15 bolívares por dólar a 4,30. También se estableció una tasa especial de 2,60 para productos básicos esenciales (alimentos y medicinas, entre otros).
Fue en ese momento que el presidente hizo un llamado para luchar contra la especulación, razón por la cual los supermercados Éxito fueron expropiados. En Francia, Casino expresó su confusión frente a las medidas ejercidas por el gobierno, pero considerando que Venezuela sólo aporta el 1% de las recetas de Casino, el grupo admitió que la medida no afectaría significativamente a la compañía.
Para entender mejor este problema, sería útil explicar la política venezolana de circulación de capitales.
Desde 2003, el país ha estado bajo un sistema cambiario estrictamente controlado. Es decir, ningún bolívar puede ser convertido sin la autorización del gobierno, y una vez que se obtiene esta autorización, el cambio está sometido a una tasa fija, la cual mantiene sobrevalorado al bolívar. Según el gobierno, esta medida fue implantada como una herramienta para limitar la fuga de capitales luego de la huelga general que debilitó la economía venezolana durante dos meses y medio a principios del año 2003.
Por varias razones, globalmente este control de divisas ha fracasado. Un bolívar sobrevalorado ha lastimado a los productos venezolanos, primero, porque exportarlos resulta demasiado costoso, así que los bienes nacionales tienen poca competitividad en el extranjero; y segundo, porque también dentro del país la producción venezolana debe competir con bienes que pueden ser importados a bajo costo. Si bien Venezuela sigue teniendo una balanza comercial positiva gracias a la exportación petrolera, 80% de los productos consumidos en el país son importados. Cabe destacar que a pesar de que el cambio se deba hacer a través del mecanismo oficial, a veces los retrasos de la burocracia obligan a los comerciantes a utilizar el costoso cambio extraoficial del mercado paralelo cuando no consiguen las autorizaciones gubernamentales a tiempo.
Como lo explicó El País poco después de la devaluación del bolívar, para que las compañías extranjeras como Casino no sean sometidas a las pérdidas de hacer regresar sus ganancias a través del mercado negro, a menudo son obligadas a esperar por los retrasos burocráticos de las autorizaciones del Estado. Sin embargo, este enero, con la devaluación sorpresa del bolívar, las empresas extranjeras perdieron inmediatamente la mitad del capital que aún no habían transformado en dólares.
No obstante este fenómeno, hay que tomar en cuenta las razones que respaldan la devaluación anunciada por Chávez. Teóricamente, un bolívar más barato hará que cada barril de petróleo exportado sea más rentable en bolívares. También le dará más competitividad a los productos nacionales en el extranjero, ya que éstos pueden ser exportados a menor costo. Dentro del país, motivará la venta de bienes nacionales con respecto a productos importados, ya que el costo de los productos extranjeros subirá. Sin embargo, considerando el modelo económico de importación en el que vive el país, es inevitable que los venezolanos deban enfrentarse al aumento de una gran parte de los productos que consumen.
Si bien el alza de los precios de la filial de Casino fue anticipada y se efectuó para luchar contra la pérdida de un capital que no iba a permanecer en Venezuela, no podemos afirmar que se haya tratado de especulación. Desafortunadamente, Éxito es apenas un ejemplo de lo que los venezolanos deberán enfrentar, ya que el resto de las compañías, incluso las nacionales, no tardarán en verse obligadas a aumentar los precios de cualquier producto que no diga “Hecho en Venezuela” —una etiqueta que, lamentablemente, no está de moda en las canastas del país.

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Estimo que, en el 2003, el régimen chavista no tuvo la idea (ni la intención) de crear un mecanismo para volver a permitir el movimiento de capitales. Así es como hoy, como es casi lógico conociendo la historia de la república bananera/petrolera (véase. RECADI), el organismo encargado de administrar la atribución de divisas se encuentra sobrepasado en sus capacidades y genera las más detestables irregularidades.
Hay todo un libro por escribir acerca del control de cambios en Venezuela, gracias por esbozar una página, Rafa.
Le cas de “Éxito”, grupo Casino c’est une vergogne pour le Venezuela rationnelle. Au-de-là du non-sens economique, la messure visait a punir l’actionnaire colombien du groupe “ÉXITO”. L’incapasite du gouvernement a fait fi de la participación du groupe français CASINO comme l’actionaire majoritaire. Une fois qu’ils ont bien compris, tout le haut gouvernement a etais choqué, me déjà c’etais tard, ils avais decrété la nationalization.
Les raisons de nature comerciale ils sont egalemente absurdes, de prix fixee a “faible”. En bref une cause exécrable et dénuée de sens.