Epitafio de un afecto pasajero
Prefacio innecesario:
« Je me sers de ce que je vis pour écrire, ce qui ne veut pas dire que je vive ce que j’écris. » – Un honnête homme.
Porque a veces…
no hace falta entregarse por completo
ni darse a conocer sin reticencias
ni decir toda la verdad
ni abrir los ojos para confesar con las pupilas
ni ofrecer la boca
ni ser poeta que redacta sobre cuerpos
ni ser escritorio que sirve a los poetas
ni ser deseo cancelado
ni ser paréntesis en la historia de otro
ni ser afirmación ahogada en el camino
ni ser pasos sin destino
ni correr con objetivo
ni gustar del blanco o los lunares
ni hablar con espontaneidad
ni tocar sin pensarlo
ni explotar en mil realidades simultaneas y disonantes al admitir una necesidad.
A veces solo hace falta bailarla un poquito.
