Hay una razón por la que valga tanto la pena debatir y ésta se encuentra en el poder natural que reside en las palabras.
Wittgenstein solía decir que los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro universo. Es decir, que nuestro universo está compuesto por todo aquello que podemos nombrar, describir y comunicar. Una experiencia compartida: al aprender un segundo o un tercer idioma, el mundo se vuelve más complejo, más rico y más colorido. ¿Cuántos hispanohablantes o franceses no han recurrido a la palabra saudade para nombrar ese sentimiento imposible de transmitir en otro idioma?
Lire la suite »
A la lluvia que vino
y trajo consigo las palabras.
Estaba prohibido jugar en la calle durante la lluvia de estrellas. María Luisa, la niña del vestido amarillo, lo sabía bien. Durante el desayuno, sus padres le habían remarcado con insistencia el peligro subyacente a un fenómeno de tal naturaleza. Pero, con siete años de edad, María Luisa prestaba más atención a esbozar imaginariamente la lluvia estelar que a comprender la gravedad que pesaba tras las palabras de sus papás.
Anochecía. Desde el río, una brisa cálida y húmeda subía y se colaba al interior de la casa como una bandada de mariposas azules. María Luisa observaba el cielo oscurecer desde una ventana cerca de la puerta principal. Disfrutaba de la suavidad del aire. Afuera, los grillos cantaban; adentro, imperaba el silencio. Al costado derecho de la puerta, un pasillo conducía al estudio donde su padre estaba trabajando. Había llegado hacía una hora, más temprano de lo normal. Aún estaba ocupado, completamente perdido en cuentas, cálculos, sumas, números, una marea matemática que reducía el mundo a su escritorio.
Lire la suite »
La Organización de las Naciones Unidas nació el 24 de octubre de 1945 como respuesta a la violencia y al horror de la Segunda Guerra Mundial. A la mirada de sus fundadores, la organización sería la institución más adecuada para evitar guerras futuras, salvaguardar los derechos humanos fundamentales, promover la justicia en las relaciones internacionales y fomentar el desarrollo político, económico y social de todas las naciones por igual. No obstante, 64 años después, la capacidad de la organización para alcanzar estos objetivos ha caído en tela de juicio. En el mundo contemporáneo, la guerra es una constante; la justicia, una excepción; el hambre, una realidad desoladora; el progreso, una ausencia que pesa sobre los hombros de millones de personas.
Entonces, ¿por qué pensar en las Naciones Unidas? ¿En qué reside el valor de la organización?
Lire la suite »